Astúcies
Borges, en el pròleg de Elogio de la sombra (1969):
No soy poseedor de una estética. El tiempo me ha enseñado algunas astucias: eludir los sinónimos, que tienen la desventaja de sugerir diferencias imaginarias; eludir hispanismos, argentinismos, arcaismos y neologismos; preferir las palabras habituales a las palabras asombrosas; intercalar en un relato rasgos circunstanciales, exigidos ahora por el lector; simular pequeñas incertidumbres, ya que si la realidad es precisa la memoria no lo es; narrar los hechos (esto lo aprendí en Kipling y en las sagas de Islandia) como si no los entendiera del todo; recordar que las normas anteriores no son obligaciones y que el tiempo se encargará de abolirlas.
En el fragment següent del programa “A Fondo” de TVE -de 23 d’abril de 1980- Joaquín Soler Serrano repassa amb Borges aquestes “astúcies”. Podríem destacar-ne que Borges demanava a sa mare els trets circumstancials que necessitava per als seus contes, p. ex. els noms de flors o plantes, coses que ell no sabia.
